Mi nombre es Laura, tengo 26 años y soy de Cantabria.

Actualmente estoy realizando un voluntariado europeo en Malta y no puedo dejar de recomendar esta experiencia a todo el mundo.

Cuando me preguntan qué significa para mi estar viviendo esto siempre contesto lo mismo: Para mi esto es un regalo, es una forma de crecer y de aprender.

Cuando me hablaron de este voluntariado lo tuve claro. Mi trabajo en España como maestra en Educación especial había terminado y ahora con 26 años no tenía en mente trabajar en algo que no estuviese dentro de mi campo. Y en ese momento apreció esta oportunidad en Inspire.

Inspire es una organización en la que se trabaja con personas con diversidad funcional, tanto niños como adultos, dándoles diferentes oportunidades para mejorar su calidad de vida. Cuenta con un programa de hidroterapia donde los clientes pueden trabajar multitud de estímulos sensoriales y A nivel emocional, el trabajo en el agua puede calmar los estados de ansiedad y el estrés, aportándole al niño seguridad y tranquilidad. También trabajamos hipoterapia, donde los niños además de recibir diferentes estímulos sensoriales y sensitivos por parte de los caballos trabajan el control postural de su cuerpo.

En Inspire tenemos la oportunidad de aprender muchas cosas sobre el mundo de la diversidad funcional y de crecer en este mundo que aporta mucha madurez y conocimiento.

Pero además el EVS, no solo te hace crecer en el campo en el que decides vivir tu experiencia, también te enseña a convivir con gentes de diferentes sitios, con diferentes culturas, pensamientos. Y podría decir que esto es una de las cosas más importantes del EVS, la familia que esta experiencia nos deja porque aquí todos estamos en la misma situación y todos necesitamos de todos, nos ayudamos, nos entendemos, nos apoyamos, disfrutamos juntos y formamos una familia que no se olvida cuando el EVS termina.

Malta es un país con muchas oportunidades de las que disfrutar, sobre todo en verano y Marsaskala es nuestro pequeño rincón de tranquilidad.

Repetiría y recomiendo esta experiencia sin pensarlo.

 

Laura García.